La ministra de cultura, Ángeles González-Sinde ha anunciado una buena noticia, que no por lógica debe dejar celebrarse. El IVA del libro electrónico, que hasta ahora era del 16% pasa a ser del 4%… el mismo que se aplica al libro tradicional.
Debería ser incuestionable que un libro es un libro, independientemente del soporte en el que se venda. Hasta ahora para la ley y el fisco no era lo mismo comprar un libro impreso en papel que en una tarjeta de memoria o simplemente descargándolo de una tienda virtual. Afortunadamente, al menos en este caso, se ha rectificado un error de bulto. Un punto para la ministra, que últimamente ha sido pródiga en errores. Justo es reconocer, cuando se tienen, también los aciertos.
Añade un comentario:
Debes estar identificado para añadir un comentario.
