A punto de irnos de vacaciones, hemos querido publicar en nuestro blog una entrada un tanto atípica. Siempre os hablamos de libros, eventos, autores o premios literarios, pero hoy queremos compartir con vosotros algo que nos ha pasado, y que demuestra que sigue habiendo personas y empresas que desempeñan su labor con un alto sentido de compromiso.
Uno de los componentes de nuestro equipo decidió hace unas semanas comprar, a título personal, un par de libros de la Editorial Tutor. Uno de ellos no lo encontró en las librerías habituales que frecuenta, así que decidió comprarlos directamente en la página web de la propia editorial. Realizó el pedido un jueves por la tarde, y el viernes por la mañana tenía los dos libros en casa. Hasta la tarde no les echó la primera ojeada, y fue entonces cuando descubrió que uno de los libros tenía un defecto que hacía inservibles algunas páginas. Decidió comentar el problema a través de la misma web, rellenando un formulario de atención al cliente. No habían pasado 15 minutos cuando le llamaron por teléfono y le informaron de que procederían al cambio del libro lo antes posible. Esto ocurría, como decimos, el viernes por la tarde. El lunes por la mañana el libro defectuoso había sido ya sustituido por otro en perfectas condiciones.
Cuando nuestro compañero nos explicó su experiencia, sentimos una envidia irreprimible. Que una empresa sirva un pedido de libros en menos de 24 horas es ya todo un hito; pero que se sirva un pedido, se atienda una reclamación y se proceda a la sustitución del libro en mal estado en menos de dos días laborables, nos parece sencillamente de una profesionalidad intachable.
Los que hacemos Punto de libro compramos libros con frecuencia a través de distintas tiendas on-line. En teoría es la manera más rápida de acceder a títulos que nos interesa leer, releer o simplemente ojear cuando un determinado libro no lo encontramos en las librerías cercanas. Hay que decir que los pedidos los hacemos siempre a título personal de uno de los miembros del equipo, como hizo nuestro compañero con su compra en Ediciones Tutor. Pues bien, innumerables han sido los problemas que hemos tenido, tanto en empresas pequeñas, como en grandes cadenas de distribución, ya sea de libros o de ocio, que incluso cuentan con una importante presencia en España con tiendas físicas. Desde artículos teóricamente en stock pero que después de solicitarlos resultan estar agotados, hasta pedidos servidos veintinueve días después de solicitarlos -si, si, veintinueve-, y sin incluir todos los libros que habíamos pedido. Eso por no hablar de las respuestas a nuestras frecuentes quejas: casi siempre evasivas, alguna vez incluso maleducadas, y en el mejor de los casos, inexistentes. Que grandes empresas del libro y el ocio traten así a los clientes no tiene, a nuestro entender, explicación alguna. Creemos que cuesta más tiempo y dinero tardar casi un mes en servir un pedido, recibiendo varias quejas y respondiendo algunas de ellas con respuestas de circunstancias, que servir el pedido nada más recibirlo.
Pues eso, que nos vamos de vacaciones deseando que todas las empresas funcionasen como Ed. Tutor. Lástima que sólo vendan libros de su editorial, porque si vendieran también las del resto, Punto de libro tendría a partir de ahora un único proveedor oficial. Gracias y felicitaciones al equipo de Tutor.
Y gracias también a todos vosotros por “soportarnos”. Os dejamos tranquilos durante unos días. Nos vamos de vacaciones, pero volveremos el 20 de julio para empezar a preparar un nuevo número de nuestro fanzine. Sed felices.
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